Y vuelvo al mismo punto... vuelvo porque yo antes era mejor, y como mejor que era cuando escribía (y lo hacía bastante más a menudo) solía quedarme más tranquila, solía llegar a ciertas conclusiones... Pero eso era ANTES.

Es la puta orgía de fantasmas que hay montada en mi cabeza. Y haber dejado de conocer a gente que ha significado tanto... el que gente que, en cierto modo, habías buscado para llenar ese hueco te decepcione... El no querer volver al que se supone que es tu hogar, porque sabes que el estar allí te quema cada segundo...y el saber que dentro de un mes me esperarán 3 meses ardiendo. El haber superado una mala racha que sólo deja ese pánico cada vez que parece que los malos momentos van a volver... Sentir que gritas por dentro, pero que serás incapaz de dejar que alguien se dé cuenta... Sentir que unos días no sabes quién es esa persona que te devuelve la mirada desde un espejo y que otros días te da asco esa misma cara... Volver a despertar arrepintiéndote de la noche anterior... Que se te inunden los ojos de lágrimas en cuanto tienes un rato a solas... porque en tu cabeza lo único que escuchas es que quieres mandarlo todo a tomar por culo y desaparecer... y reconocer esa voz... reconocer que la última vez que la oíste sólo pensaste en el mejor lugar para esconderte y dar fin a un bote entero de pastillas.

Y lo digo, lo digo porque necesito expulsarlo... porque tengo miedo... porque tengo miedo pero sé, o espero, que algún día el miedo se ira de nuevo... porque no lo hice... y porque al no hacerlo he vivido los mejores momentos de mi vida... Porque quizás sobrevivir sea eso... matar al miedo que te desgarra los ojos...

Seguiré como hasta ahora... deambulando, pensando cuál es la mejor forma de no romper a llorar en público. Sintiéndome la persona más gilipollas del mundo por secarme los ojos en el baño, respirar hondo y salir al pasillo saludando con una sonrisa de oreja a oreja a todo el que se cruza en mi camino.

Seguiré haciendo lo que hice ayer, quizás, intentando olvidarme de mis fantasmas a base de cerveza y un camarero con sobredosis de ego. Y arrepintiéndome al día siguiente.

Seguiré mintiendo porque llega un momento en que ni tú distingues tu propia verdad, un momento es que incluso olvidas que en el pasado existió alguna verdad a cerca de ti ...

Seguiré buscando... seguiré... porque eso es lo que he hecho siempre, seguir...